Morosidad: 5,8 millones de personas ya no pueden tomar créditos
La mora de las familias alcanzó el 12,7% del sistema financiero y ya hay casi 6 millones de personas que dejaron de ser sujetos de crédito. En las entidades aseguran que el principal problema es la pérdida de poder adquisitivo y la suba de tasas, mientras que la deuda impaga de las pymes continúa en aumento. Por Erika Cabrera. El futuro del plan económico: tras un primer semestre con mejoras en el frente externo, la city advierte nuevos riesgos. La morosidad en familias trepó al 12,7% en mayo: el 40% de los jóvenes tiene al menos un préstamo irregular. Fuentes del sistema financiero confirmaron a Ámbito que hoy el problema está siendo el arrastre de las tarjetas de crédito y que se concentra en mayor medida en el Gran Buenos Aires. La morosidad de las familias alcanzó al 12,7% del sistema en mayo, según el anticipo de la consultora 1816, mientras que por el lado de las empresas pasó del 3,3% al 3,5% y en entidades no financieras escaló al 32,2%. Hacia adentro de los bancos, destacan que si bien el nivel de incobrabilidad de los hogares encontró un techo, el de las empresas sigue en alza por el avance de la deuda morosa en las pymes, según precisó Diego Rivas, CEO de Banco Galicia.
Como punto destacable, desde 1816 afirmaron que más del 27% de las
personas que tomaron préstamos dejaron de ser “sujetos de crédito”, por
estar en mora -incluyendo el crédito de entidades no financieras-. Esto
implicaría que 5,8 millones de personas estén en condición de morosidad y
no puedan acceder a créditos, según precisaron desde el Instituto
Argentina Grande (IAG). Por ello, la consultora liderada por Adrian
Rozanski y Mariano Skladnik no proyecta que el crédito a las familias
sea un motor muy relevante de la actividad económica (como lo fue en el
segundo semestre de 2024 y el primer semestre de 2025). Para entender
cómo está compuesto el índice de morosidad, es necesario comprender que
los créditos impagos permanecen durante 12 meses en los balances de los
bancos antes de ser dados de baja contablemente. Por eso, el indicador
de morosidad refleja un stock que se va acumulando cuando ingresan
nuevos deudores que dejan de pagar y recién se reduce cuando, pasado ese
período, esos préstamos salen del balance.
En ese sentido, Rivas
señaló que el aumento de la mora muestra principalmente un deterioro del
stock de créditos y no necesariamente un empeoramiento del flujo de
nuevos incumplimientos. "Hoy la morosidad viene mejorando lentamente,
aunque desde niveles muy altos para lo que nos gustaría. Empezamos a ver
que cada vez hay menos clientes que entran en mora", sostuvo.
Morosidad en las familias: ¿qué pasa hacia adentro de las entidades?
Los
bancos sostienen que el nivel de morosidad de las familias es más bajo
que en el total del sistema, ya que muchas personas manejan cuentas
sueldo y prevén que el pago del aguinaldo se destine a acomodar algunas
cuentas, lo que podría mejorar el nivel de deuda. Incluso, el CEO de
Galicia asegura que la morosidad en las familias encontró un "techo".
Desde un banco público afirmaron que allí está cerca del 6,5%, la mitad
que en el sistema en su conjunto.
Fuentes del sistema financiero
confirmaron a Ámbito que hoy el problema está siendo el arrastre de las
tarjetas de crédito y que se concentra en mayor medida en el Gran Buenos
Aires. El nivel de morosidad en tarjetas de crédito alcanza el 20%,
según otra entidad.
Desagregando el indicador, la consultora 1816
destaca que los más jóvenes son los que tienen el nivel de morosidad más
alto. Casi el 40% de los menores de 35 años con créditos vigentes, ya
sea en entidades financieras o no financieras, tiene al menos un
préstamo irregular. Vale destacar que en este segmento está golpeando
fuertemente el juego, con las apuestas deportivas a la cabeza. Con el
Mundial 2026 de México, EEUU y Canadá ya pronostican un récord de
apuestas.
El problema de la morosidad se explica por la volatilidad
de las tasas que comenzó a mediados de 2025 y por la caída de los
salarios reales: hasta marzo, las remuneraciones formales marcaron siete
caídas consecutivas, mientras que en abril anotaron un tenue avance.
Actualmente, el nivel de los haberes privados está 3,5% debajo de
noviembre de 2023 y el de los trabajadores estatales está 17,23% abajo.
De
ahí que Rivas asegurara en Ahora Play que el gran problema de la mora
no es la falta de educación financiera, sino la caída real de los
haberes. "Lo más complejo no es solamente que el salario no pudo
replicar la inflación, sino que tuvo efectos en el bolsillo más grandes
que eso", resaltó, al mismo tiempo que señaló que la cuota del crédito
quedó compitiendo con luz, gas, alquiler, expensas, prepaga y colegio, y
que terminó siendo uno de los primeros gastos en dejar de pagarse.
Sin
ir más lejos, en el Gobierno libertario el salario disponible se redujo
sustancialmente, ya que los aumentos de los servicios públicos, el
transporte y la vivienda estuvieron muy por encima de la inflación.
Según datos de la Fundación Capital, el peso de los servicios públicos
se cuadruplicó para en los sectores más bajos del AMBA y en algunos
casos los hogares destinan el 20% de sus ingresos.
Sobre el sistema,
Rivas explicó que "es probable que los modelos crediticios no fueran lo
suficientemente robustos, porque se construyeron sobre 20 años de tasas
reales negativas". "Las tasas reales muy positivas que empezaron a
aparecer durante la crisis, previo a la elección, rompieron mucho los
modelos. No hay ningún modelo para que empresas de primer nivel paguen
100 puntos de tasa real positiva. Si eso pagaban las empresas, cuánto
terminaban pagando los individuos", apuntó. "Actualmente, hay más de 3,5
millones de personas con créditos irrecuperables", destacaron desde
IAG.
Sobre el sistema, Rivas explicó que "es probable que los
crediticios no fueran lo suficientemente robustos, porque se
construyeron sobre 20 años de tasas reales negativas". "Las tasas reales
muy positivas que empezaron a aparecer durante la crisis, previo a la
elección, rompió mucho los modelos, no hay ningún modelo para que
empresas de primer nivel paguen 100 puntos de tasa real positiva. Si eso
pagaban las empresas, cuánto terminaban pagando los individuos",
apuntó. "Actualmente, hay más de 3,5 millones de personas con créditos
irrecuperables", destacaron desde IAG.
Existe mucha disparidad hacia
adentro de los bancos. Señalaron que depende de la entidad y del tipo de
clientes al que apunta. "Hay bancos que tienen muchos planes de sueldo
de policías o de personas del Estado, donde los salarios están topeados y
posiblemente allí tengas mayor nivel de morosidad. Y hay otros bancos
que van a segmentos más bajos también", subrayó una persona que conoce
desde adentro el sistema.
Morosidad de empresas: con la mirada puesta en las pymes
La
morosidad en empresas es del 3,5%, según 1816. Por eso, Rivas sostuvo
que "el crédito puede ser un motor para la reactivación, aunque va a ser
más lento de lo que la gente está esperando y de lo que el Gobierno
querría en un año electoral", y que llegará desde el lado de las
empresas.
Si bien las empresas son las menos endeudadas, desde otra
entidad privada remarcaron que en el segmento empresario las compañías
de menor tamaño son las que presentan una mayor incidencia en los
indicadores de mora, aunque manifestaron que el desempeño varía
considerablemente según el sector económico en el que operan. Al igual
que en la actividad económica cuando se segmenta por sectores, la
evolución continúa siendo heterogénea.
"Las corporaciones y empresas
más grandes son más sólidas, pero las pymes tienen menos educación
financiera, por lo que les cuesta un poco más. Son más ineficientes en
el manejo de la situación económica y cuando viene una crisis algunas de
las pymes son las más golpeadas. Aún hoy el nivel de mora en las pymes
sigue subiendo, a diferencia de lo que venimos viendo con individuos,
donde ya encontramos un techo. En las pymes es un portafolio más chico,
no afecta tanto al balance de los bancos, pero aún encontramos que la
situación puntual de las pymes todavía no alcanzó un techo, con un alza
de los niveles de morosidad", explicó Rivas.
"En términos generales
observamos una situación estable, con una tendencia gradual a la
mejora", enfatizaron desde una entidad privada. Desde otra pública,
manifestaron que la deuda de las empresas es similar al nivel del
sistema en general.
Sobre la situación particular del Galicia, Rivas
señaló que "en el último trimestre tuvimos más cargos por morosidad que
salarios pagados a toda la gente que trabaja en la compañía". Se estima
que la incobrabilidad estaría cercana a $776.000 millones.
Bancos buscan regularizar deudas de familias
El
primero en lanzar una herramienta fue el Banco Nación, que desarrolló
una línea orientada a clientes que perciben sus haberes a través de la
entidad y permite unificar obligaciones financieras mantenidas tanto en
el propio banco como en otras entidades. La línea es para montos de
hasta $100 millones, a tasa fija (TNA 65%), con un plazo de hasta 72
meses.
La banca pública bonaerense, por su parte, mejoró las
condiciones de plazos y tasas para el programa de refinanciación de
deudas que lanzó a comienzos de año. La iniciativa apunta a acompañar a
las familias en este contexto de crisis económica para que regularicen
la mora con costos bajos. El foco está puesto en quienes registran
ingresos menores a cuatro salarios mínimos y también en aquellos que
cobran salarios, jubilaciones y pensiones en la entidad. Además,
contempla tasas convenientes para deudas en tarjetas de crédito. Durante
el primer semestre, el plan alcanzó 75.000 acuerdos de refinanciación
por más de $281 mil millones.
En los casos de mora temprana, es
decir, hasta 90 días de atraso, las personas que cobran sus sueldos,
jubilaciones y pensiones en el Banco Provincia ahora pueden acceder a
una tasa del 50%. En tanto que para personas con un ingreso de hasta
cuatro salarios mínimos ($1.470.000) la tasa baja al 39% anual.
Por
otra parte, para mora avanzada -cuando es mayor a 90 días-, se ofrece
una tasa especial de 31% anual. Esta opción es exclusiva para personas
en una situación de sobreendeudamiento, que con una tasa de
refinanciación convencional verían afectados más del 50% de sus
ingresos. Además, existe una opción especial para quienes sólo necesitan
refinanciar sus consumos con tarjetas de crédito Visa y Mastercard
emitidas por Banco Provincia. La línea es con una tasa del 41% en 60
cuotas mensuales, para clientes con atrasos de hasta 70 días en el pago
de su tarjeta y deudas de hasta $10 millones.
Desde otro banco
señalaron que en la sección de recupero se observa cada caso en
particular, sobre todo según el plazo de la deuda, dependiendo del nivel
de las tasas vigentes al momento de la refinanciación. "Contamos con
una propuesta de refinanciación y ordenamiento de productos que está
teniendo buena recepción, y estimamos que el impacto del aguinaldo
podría contribuir a acelerar esta mejora durante las próximas semanas",
destacaron desde otro banco.










