La derrota de Trump enciende alarmas en Milei
Costo internacional y fuga del voto joven. En el Gobierno esperaban un resultado adverso para el republicano, pero no la contundencia de la derrota. El Presidente siguió el escrutinio desde el avión rumbo a España. Las lecturas del asesor Caputo y por qué el swap del Tesoro no pasa por el Congreso. Javier Milei eligió el silencio. En el Gobierno daban por descontado un revés de Donald Trump en las elecciones de medio término, pero no la contundencia de la derrota de su principal aliado internacional, que perdió bancas incluso en distritos de tradición republicana como Texas, Kansas e Iowa. El Presidente siguió los resultados desde el avión que lo llevó a España, donde participará de la Cumbre Iberoamericana, en contacto con su equipo.
Según pudo saber PERFIL, ese intercambio no incluyó al canciller Pablo Quirno, que participaba de la reunión de cancilleres previa a la cumbre. En redes, Milei se limitó a compartir una publicación que cuestionaba el sistema electoral estadounidense.
Ola azul en las midterms 2026
El resultado contrasta con lo que el mandatario había planteado en su último viaje a Washington, cuando sostuvo que era importante que el republicano saliera fortalecido de estos comicios. Con el traspié de Trump, el Presidente empieza a hilvanar una serie de “derrotas” en sus apoyos internacionales. El 25 de octubre, Flávio Bolsonaro, a quien Milei acompañó en el lanzamiento de su candidatura en San Pablo, perdió el balotaje frente a Lula da Silva. Días después, el bloque de Benjamin Netanyahu quedó sin mayoría propia para formar gobierno en Israel, pese a que Milei celebró el resultado. Más allá de ese diagnóstico, se abren dos líneas de lectura. Una sostiene que el Partido Republicano hará una interpretación equivocada y buscará moderarse, con la consigna de evitar guerras. Es la que expuso Juan Carreira, director nacional de Comunicación Digital, al advertir que los líderes republicanos post-Trump harán la peor lectura posible y que este año el presidente quiso jugar todos los partidos y no le salió. La otra ve en el resultado un rechazo al status quo, y en Estados Unidos, advierten quienes la sostienen, la guerra hoy es el status quo. El Tesoro y el Congreso. Desde la previa, en el Gobierno eran conscientes del impacto en los mercados. El vocero Adrián Ravier había anticipado que la relación con Washington no depende de una elección legislativa y enumeró los recursos con los que cuenta el país ante un shock financiero. Hay un punto que en Balcarce 50 subrayan. El Fondo de Estabilización Cambiaria, con el que el Tesoro de Scott Bessent instrumentó el swap de US$ 20.000 millones con el Banco Central, no requiere aprobación del Congreso. Lo maneja el secretario del Tesoro con aval presidencial. La Argentina usó unos US$ 2.500 millones en octubre de 2025, los devolvió en diciembre y el acuerdo sigue vigente. La ley fija un único resguardo. Si un préstamo supera los seis meses en un período de doce, el presidente debe notificar al Congreso que existen circunstancias excepcionales. Es un aviso, no una autorización.
El margen del nuevo Capitolio, que asume en enero, pasa por otro lado. Los demócratas ya presentaron proyectos para prohibir el uso del fondo en la Argentina, que necesitarían sortear un eventual veto de Trump, y pueden multiplicar audiencias y pedidos de informes. Más allá de la letra de la ley, la continuidad del respaldo depende de una decisión política en Washington. Tras la derrota de los republicanos, Milei espera para la segunda mitad de noviembre, tras la visita del papa León XIV, la llegada de JD Vance, el vice de Trump. Será el tercer desembarco norteamericano en las últimas semanas, luego de haber recibido al rabino Yehuda Kaploun, enviado de Trump y parte del equipo de Marco Rubio, el lunes pasado, y a Christopher Landau, vicesecretario de Estado, hace diez días.














